Mostrando las entradas con la etiqueta Nutrición. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Nutrición. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de febrero de 2010

Intolerancia a la lactosa


Generalmente las personas que toman leche o derivados lácteos presentan dolor en el abdomen y producen gas, se distiende el intestino.


A veces tienen diarrea y producen ruidos. En otras palabras, no toleran estos alimentos y esto se da porque existe una disminución de estas ciertas enzimas que se producen en el intestino y que se regeneran cada 72 horas. Estas son sustancias que sirven para completar la digestión, sobre todo de los carbohidratos (arroz, papa, pastas) y de los azúcares.


A veces existe una disminución de ellas, sobre todo en personas que se alimentan fuera de la casa. Esto puede ocasionar que se infecte de parásitos, de bacterias, de cierto tipo de hongos.


El punto es que las glándulas intestinales se alteran al estar en contacto con parásitos, especialmente la giardia. Entonces, estas glándulas se aplanan y esto disminuye la superficie de absorción y se producen fallas en la absorción de estos alimentos. Para controlar el problema hay que hacer una limpieza intestinal, se deben eliminar los parásitos. La giardia se adhiere al intestino y por eso es un poco difícil de eliminar, pero en todo caso sí hay medicación para eso.


Tampoco se debe suspender 100% la lactosa. Siempre se debe tomar un poco de leche para estimular al intestino la producción de enzimas.


A veces el problema de la intolerancia es genético. En algunos casos se presenta pasados los 20 años, aunque a veces es muy común que haya niños con esta afección, sobre todo por la presencia de parásitos, que se encuentran en el agua, o que está en los alimentos mal preparados.


Para determinar su presencia es necesario un examen de sangre, pues es probable que el coproparasitario no arroje resultados por un análisis tardío de la muestra. Es habitual que en los laboratorios la analicen luego de dos o tres horas. A veces, después de ese tiempo ya no hay evidencia del parásito, porque se muere.


En el caso de las personas que presentan el problema por causas genéticas, se les puede ayudar con cierto tipo de medicación que ayuda a absorber algunos tipos de productos lácteos.


Pero obviamente para hacer un diagnóstico certero se debe realizar una endoscopia y realizar una biopsia al intestino para observar el estado de las glándulas que ayudan a la absorción de estos alimentos.


A veces este problema se puede acompañar de otras enfermedades. Por ejemplo, si alguien tiene problemas en el hígado o en el páncreas, el padecimiento se complica.


Fuente foto:revista opción.

Fuente texto: gastroenterólogo Gustavo Ayala.



domingo, 3 de enero de 2010

Adiós a los excesos


Después de los excesos de las fiestas, nos desesperamos por recuperar el equilibrio en la dieta, así como en nuestro estilo de vida. Sin embargo, recurrir a dietas desintoxicantes o productos milagrosos no es lo más correcto, ya que puede poner en riesgo la salud.

La recomendación. La mejor forma de recuperar el ritmo que teníamos, deshincharnos y sentirnos más livianos, es seguir las instrucciones de Silvia Villalba, médico nutricionista, a continuación nos enseña como:

Rescatar las frutas y verduras es lo primordial, la mejor forma de decirle adiós a los excesos sin que nuestro cuerpo se sienta sometido a una tortura es integrar más frutas y verduras a la dieta alimenticia diaria, de esta forma, también podremos reducir las calorías diarias, ingerir nutrientes variados y llenarnos de vitalidad sanamente. Recuerde la importancia de comer frutas y verduras de todo tipo y color, mientras más variabilidad y color tengan mayor cantidad de nutrientes podrá obtener de éstas.

Vuelva a la moderación, no sólo con la calidad de alimentos puede ayudar, sino que es importante controlar las cantidad ingeridas.

Nuevamente, puede ser de gran ayuda registrar todos los alimentos que consume a diario, con su horario y la cantidad. De esta forma, podrá tomar conciencia de lo que ingresa en su boca y recuperar el orden y la planificación en su dieta.

La importancia de los líquidos en esta etapa es importante, beber abundante agua, así como no consumir grasa (pollo con piel o frito, carnes rojas, etc.), es importante cuidarse para tener una mejor salud.

Importante.

No dejes de comer: la peor opción que puedes elegir es ayunar o no comer sólidos y sólo beber líquidos, pues sólo conseguirás perder peso de manera temporal, pero junto a éste, te faltará energía y los nutrientes necesarios para recuperar la vitalidad y despedirte de la pesadez. Entonces, realizar todas las comidas diarias, sin pasar más de 4 horas sin comer, y no saltarse el desayuno es primordial para calmar el apetito y recuperar la dieta sana sin pasar hambre.

El desayuno aporta miles de nutrientes para el organismo, para que éste se sienta con energía y así pueda ejercer las actividades que este hace diariamente.

El desayuno debe estar compuesto de carbohidratos, vitaminas y minerales que los podemos encontrar en las frutas, proteínas que nos brindan los huevos y lácteos como el queso, la mantequilla y la leche. No olvides dejar de desayunar es la primera comida en el día y la más importante.

Elija bien, para que la calidad de la dieta vuelva a ser la de antes o si ha ganado algunos kilos y quiere perderlos saludablemente, lo mejor es escoger correctamente los alimentos. Para ello, no olvide optar por los lácteos deslactosados, las carnes magras (cortes de carne sin grasa), las frutas y verduras de todo tipo y color, así como también, elija bebidas sin azúcar y cereales integrales que brindan fibra y más vitaminas y minerales. Por supuesto, la forma de cocción también influye, y en estos casos, las más recomendadas son al horno, al vapor, a la parrilla, hervido o al papillote.

Que el agua sea su aliado, el agua durante las comidas no engorda, y éste ya es un mito desterrado. Por el contrario, el agua es la mejor bebida, sin calorías, que hidrata sabiamente y que puede darle saciedad si la ingiere durante el almuerzo y la cena o antes de empezar a comer.

Recupere el movimiento, así como la dieta requiere de su rescate, también merece volver a la rutina de ejercicios que realizaba, e incluso, puede incluir cambios, nuevas disciplinas o más intensidad y duración. De esta forma, no sólo favorecerá el adecuado funcionamiento del organismo, sino que se relajará, le dirá adiós al estrés y se llenará de energía para seguir adelante.

Disfrute del equilibrio, es importante que disfrute del equilibrio que ha recuperado y sienta la vitalidad, la salud en su cuerpo y la energía saludable que se transmite cuando uno vive sanamente.

Además.

Sin duda, con sólo enunciar estos consejos dan ganas de ponerlos en práctica, pues nada mejor que sentirse activo, liviano y saludable, aún después de una época donde los excesos son los protagonistas.

Además, no hace falta que esto sea un esfuerzo, sino que con sólo restablecer nuestros hábitos previos o modificar algunos sencillos comportamientos, podemos lograr de nuevo el equilibrio e incluso, perder peso sin darnos cuenta.

La actividad física será lo principal después de ésta época, recuerde no empezar absurdas series de abdominales o de otros ejercicios para restablecer el cuerpo y poder ejercitarlo.

Es importante empezar con más de treinta minutos al día de ejercicios, luego seguir las series y si nunca ha hecho ejercicio es mejor que consulte a su médico acerca de este tema.

Fuente foto: viviendo sanos.

Fuente texto: centro médico Pasteur.